Desde la introducción de la responsabilidad penal de las personas jurídicas en nuestro ordenamiento jurídico, la adopción por parte de las empresas de modelos de organización y gestión para prevenir la comisión de delitos se ha convertido, además de un imperativo ético, una necesidad legal. Y es que, más allá del daño reputacional que puede suponer la responsabilidad penal de la empresa, la comisión de delitos en beneficio directo o indirecto de las empresas puede implicar penas tales como multas, suspensión de actividades e incluso la disolución de la compañía en los casos más graves.
Como asesores en materia de Corporate Compliance, nuestro objetivo es dotar a las organizaciones de Programas de Compliance ajustados a sus características que recojan las normas, procedimientos y herramientas para evitar el incumplimiento de la normativa legal con relevancia penal aplicable a la compañía. Para ello, en Kemen Consulting aplicamos una metodología de trabajo estructurada en cuatro fases:


